Nicolás Sarkozy y su hijo Jean están en el centro de la polémica debido al próximo nombramiento del segundo como gestor de la EDAP, empresa pública gestora del distrito financiero de La Défense, con sólo 23 años y sin haber siquiera acabado sus estudios de derecho.
En los tiempos de la monarquía francesa, el sucesor de la corona recibía el apelativo de “delfín” del reino. Tras la decapitación de Luis XVI y María Antonieta, la revolución se palmeaba de orgullo por haber erradicado de la cultura de la nueva república el nombramiento a dedo.
Con la inminente designación de Jean como mandamás de uno de los corazones financieros de Europa, la Défense, al noroeste de París, se rescata la palabra nepotismo para el vocabulario político al otro lado de los Pirineos.
La EPAD, mucho poder para un novato…
Bajo el paraguas de la empresa pública EPAD se distribuyen y operan más de 2.500 empresas punteras en Francia. Es, tras la City de Londres, el distrito de negocios más importante del continente. Y el candidato a presidirla tiene como mayor bagaje ser el hijo del presidente, así que no han faltado voces que se alzaran en contra de este nombramiento.
La misma Segolène Royal, ex candidata a la presidencia de la República contra Sarkozy padre, ha exhortado a éste a “preocuparse más por los problemas de los franceses que por colocar a su hijo” mientras que Laurent Fabius, ex primer ministro socialista apuntaba con sorna que el Gobierno acababa “de poner en marcha un plan de ayuda para jóvenes”.
… que no lo es tanto
En la provincia de Hauts-du-Seine ya conocen a Jean Sarkozy, es uno de sus diputados y a la sazón concejal de la localidad adinerada de Neuilly, donde su padre fue alcalde bastantes años, antes de convertirse en ministro del Interior. A pesar de todo el salto cualitativo del hijo de Sarko es considerable, tanto que algunos ya especulan con que será su trampolín a las regionales de marzo de 2010, donde podría seguir su escalada de poder.
Desde el UMP, el partido en el gobierno, defienden a capa y espada al descendiente del Presidente y remarcan que para presidir el organismo “debe primero ser elegido” entre los candidatos. Así habló el secretario general del partido, Xabier Bertrand, mientras el secretario de estado de comercio tachaba de “mediocres” las críticas.
Contestación por Internet
No sólo en liza está la clase política. El diputado centrista Cristophe Grébert ha creado un espacio de protesta en forma de blog al que se han adherido 81.000 firmas. En él se remarca que el joven no tiene “legitimidad” para presidir el organismo y le piden que se retire, termine sus estudios y un día quizás vuelva a postularse.
Es la hora de que el joven Jean Sarkozy demuestre cuánto se parece a su padre.